Sogas que hablan

Existe una voz capaz de borrar todo tipo de diferencias. No importa el entorno, el género o el nivel socioeconómico. Existe una voz que cuenta las emociones y sensaciones de las prendas con las que interactúa y las transforma en historias. Esas capaces de unirnos a todos a través de experiencias que compartimos sin saberlo. Existe una voz que no conocíamos pero que siempre estuvo ahí: la voz de la soga.

 

Tocar el cielo

Ese buzo llegó repleto de barro, tanto que cuando la mamá de Tomás lo vio casi lo cuelga a él y no a la ropa. Pero valió la pena. La pelota entraba al segundo palo y Tomás saltó tan alto que casi toca el cielo. La descolgó mágicamente. Una jugada impecable. Ganaron 2 a 1 pero Tomás hizo un aterrizaje inevitable sobre un charco. Aún así de enchastrado, todos sus amigos lo abrazaron. Desde ahora ese pequeño será un gran arquero coronado con unos guantes geniales con los que lo premió su mamá.

 

Un alumno ejemplar

Damián y su hermano son muy unidos, ¡y claro! se llevan 9 años, así que Damián aprende todo de su hermano mayor, ¡realmente lo admira! Siempre le dice que no se ensucie porque a su mamá le cuesta lavar tanta ropa ¡y tiene razón!... pero ayer llegó del nuevo trabajo riéndose como loco; ¿Podés creerlo? ¡Su hermano ahora es mecánico! Así que Damián será su asistente mientras aprende él también a arreglar autos. Empezaron por el de su mamá, así no los reta cuando la abrazan llenos de aceite.

 

Futura Ingeniera

Hace 10 minutos que Mica está saltando para tratar de descolgar al menos una prenda. Le falta crecer sólo un poquito para llegar. Su mamá notó que ella tenía intención de ayudarla y como buena ingeniera parece que se las ingenió para que pueda descolgar la ropa, pero del tender. Ahora Mica, que quiere ser ingeniera, no para de llevar y traer broches del lavadero, porque su mamá le dijo que para ser como ella la primera materia es aprender a colgar toda la ropa.

 

Ropa de muñeca

El papá de Mica es sonidista en una radio en donde se pasa casi toda la mañana. Cada vez que puede, ayuda a colgar la ropa, tal como le pide su mamá. Siempre hace chistes sobre el tamaño de la ropa como “¿esto es tuyo o de una muñeca?” Haciendo retumbar las risas de la pequeña por toda la terraza. Mica siempre le pregunta cuál es el misterio del eco, su papá lo conoce muy bien. Así que ahora le prometió que la va a llevar a la radio con él para que pueda descubrir algo aún más misterioso que el eco: el silencio.